
Apram recibió estos días en París el premio de derechos humanos de la República Francesa ‘Libertad-Igualdad-Fraternidad’ 2011 por su trabajo desde hace más de 25 años en la lucha contra la trata y el tráfico de mujeres con fines de explotación sexual. Conozco a su presidenta, Rocío Nieto, desde hace muchos años y siento un profundo respeto y admiración por su trabajo en la reinserción y recuperación de las víctimas de la prostitución. Por eso me alegro de todo corazón de este merecidísimo premio.
Y tuve el placer de compartir en la embajada
francesa en Madrid el acto que el embajador, mi querido amigo Bruno, organizó
para el reconocimiento a la ONG.
La prostitución legal, en palabras de la
propia Rocío, y que comparto plenamente, hace extremadamente difícil conseguir
que los proxenetas y traficantes rindan cuentas de sus actividades. Estos
delincuentes consiguen evitar las condenas alegando que las mujeres aceptan
trabajar como prostitutas voluntariamente.
Regular la prostitución constituye el
reconocimiento del comercio de seres humanos como actividad legal y reconoce
que la dignidad humana tiene un precio.
Apoyándose en informes de la Guardia Civil y
en la experiencia de más de todos estos años trabajando con este colectivo,
Apram afirma que el 95 por ciento de las mujeres que son prostituidos son
víctimas de redes de tráfico y están en total desamparo, frente al 5 por ciento
que dicen que lo hacen de manera voluntaria. Con los datos recogidos de su
arduo trabajo, tenemos en España más de 500.000 prostituidas, entre ellas el 98
por ciento son extranjeras de más de 50 nacionalidades. Sin embargo, los
proxenetas son mayoritariamente españoles. Por otro lado, el proxenetismo y la
“captación de clientes” son legales en España, lo que hace muy difícil la lucha
contra lo que debe de ser considerado como trata de seres humanos y, por supuesto,
una forma de esclavitud. En España, y siguiendo con los datos, que nos sirven
para ponerle un mapa a esta violación de los derechos humanos, existen 4.000
clubes de alterne. Mil de los mismos se encuentran en Andalucía y un poco menos
en Galicia. Por otro lado, los datos internacionales hablan de que España es el
país de Europa donde más hombres compran prostitución y sus edades van entre
los 35 y los 55 años. Suponen un 39 por ciento de ciudadanos que han pagado a
cambio de sexo. Le siguen Suiza (19 por ciento), Austria (15), Países Bajos
(14) y Suecia (13). A nivel internacional, este ranking está encabezado por
Tailandia (73 por ciento), seguida de Puerto Rico (61).
La prostitución existe porque existen hombres
que la demanadan, por eso quienes estamos contra esta práctica demandamos que
sean condenados y sancionados todos los “clientes” como sucede en otros países.
Dice un anónimo feminista que “la prostitución no es el oficio más viejo del
mundo, sino la foma de violencia contra las mujeres más antigua”.