Fecha:
Viernes, 17 de febrero de 2012 a las 05:26
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Nos llenamos la boca diciendo que en la democracia cada uno puede pensar y decir lo que quiera; que la tolerancia, esa capacidad de aceptar el pensamiento de otro, es la base fundamental de dicho sistema. Si estamos convencido de eso ¿por qué tanta furia a lo que otro expone? ¿Por qué tanto enojo contra un periodista que, simplemente, muestra la "otra campana"?
¿Será acaso que aún no sabemos vivir en democracia? ¿O será que, en realidad, vivimos un "relativismo dictatorial" en el cual cada uno puede pensar lo que quiere (relativismo) siempre y cuando se piense como el gobierno de turno o los que manejan la información (dictatorial)?
¿Por qué tanta sorpresa por lo que dice Videla si sabemos todos que eso dirá? Pues, si leemos alguna entrevista a Hebe de Bonafini sabemos que dirá todo lo contrario. Entonces, si sabemos la postura de los entrevistados, ¿por qué nos sorprendemos? Personalmente, lo que no quiero escuchar o leer, simplemente no lo hago.
Además, ¿ha dicho algo que no se sepa? ¿Algún historiador podrá negarlo? No, siempre y cuando sea un historiador sin tendencias y que esencialmente busque la verdad histórica, aunque no guste a muchos, sólo por amor a la verdad.
Pues ¿alguien en su sano juicio podrá negar que los terroristas de aquella época son quienes gobiernan y ocupan los altos cargos en la Argentina actual? Repito, quien tenga amor por la verdad no podrá negarlo.
Y si hablo tanto de la verdad es porque en Argentina, el 24 de marzo se celebra el día de la Memoria, por la verdad y la justicia. Pero ese día sólo rendirá culto a su nombre cuando la Memoria sea sincera, la verdad completa y la justicia ciega. Porque ambas parte cometieron sus excesos y AMBAS partes deben pagar sus crímenes.
Mientras eso no suceda no se podrá hablar ni de verdad, ni de memoria, ni de justicia...mucho menos de democracia ni libertad de expresión. Los de izquierda dicen: Nos perseguían por pensar distinto. Ahora, ese sector hace lo mismo. Sólo es cuestión de mirar la televisión y nos daremos cuenta y aceptaremos o al menos se entenderá, si somos intelectualmente honestos, lo que estoy diciendo.
No sé cuál será la postura política del periodista que realizó la nota y del diario que la publicó. Pero, entre tanta dictadura democrática, gracias por mostrar "la otra campana".
Que cada uno siga el sonido que más le gusta y escuche los demás. Porque si la verdad hace libre, ella debe ser escuchada venga de quien venga.
Que no la aceptemos, que no nos convenga o que no concordemos...ese es otro cantar.
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