Pasadas las tres y media de la tarde, Julian Assange, se ha asomado tímidamente a un balcón de la embajada de Ecuador en Londres para dar las gracias a Ecuador por su apoyo, destacar la cumbre de la OEA para analizar su caso y pedir a Estados Unidos que cese en su caza de brujas contra wikileads.
Se ha demorado el encuentro de Assange con la prensa. En primer lugar ha intervenido a pié de la legación, su abogado, Baltasar Garzón, destacando que su cliente sigue dispuesto a prestar declaración en Suiza por los presuntos delitos sexuales de los que se le acusa, pero demanda garantías de que no será extraditado a Estados Unidos. Mientras, iniciarán los trámites legales para lograr el salvoconducto que le permita viajar a Ecuador para disfrutar del asilo concedido.