
Decía Virginia Woolf que “como mujer no tengo patria, que mi patria es el mundo entero”. Pero yo hoy quiero decirle al mundo que mi patria es Palestina. Te amo desde que te conocí, llena de fuerza, ternura y orgullo. Amo cada uno de tus lugares que mis pies han recorrido. Siento en mi alma el dolor y la rabia de todos tus sufrimientos y heridas y la vergüenza de pertenecer a un mundo que lo ha consentido con su cómplice silencio. Amo a tus gentes, su dignidad, su valentía, su compromiso, haciendo posible la vida.
Pero, sobre todo, siento como hermanas a todas
las palestinas. Mujeres que llevan escrito en su rostro la historia de la
supervivencia y la libertad. Y me viene a la memoria tu recuerdo, Marie, 39
años, aparentabas 50. Con los ojos negros y profundos y una delgadez extrema.
La tristeza en estado puro. Marie se puso de parto en junio a la una de la
madrugada. Su marido y ella cogieron un coche hacia Jericó. En el puesto de
control del ejercito israelí (hay más de 700 en toda Palestina) los detuvieron
y no los dejaron pasar. Estuvimos allí —cuenta Marie— hasta las 7 de la mañana.
Empecé a tener una hemorragia, pero se negaban a dejarnos pasar. El marido les
suplicó con los ojos llenos de lágrimas y ellos se reían. Y Marie continuaba
sangrando. Finalmente los dejaron pasar, pero les advirtieron de que nada de
ambulancias ni de coches. Tuvieron que recorrer andando casi cuatro kilómetros.
“Me desmayé de la pérdida de sangre y el agotamiento. No podía seguir. Pedí a
mi marido que me dejaran morir allí”, recuerda. Cuando se despertó estaba en el
hospital. Preguntó al médico por su hija. Había muerto.
Como somos miles los seres humanos que
compartimos estos sentimientos y la solidaridad con el pueblo palestino, la ONG
Palestine Right acaba de lanzar la campaña ‘Palestina vuela hacia su asiento’
como forma creativa y sencilla de apoyar la solicitud de admisión del Estado de
Palestina como miembro pleno en la sesión anual de la Asamblea General de la
ONU el 20 de septiembre. La plena incorporación de Palestina en el principal
foro de la comunidad internacional no conllevará el final del conflicto ni de
la ocupación, no le conferirá soberanía efectiva, pero dotará a Palestina de un
respaldo diplomático, político y simbólico fuerte para reenfocar y acelerar las
negociaciones políticas. Desde España, las organizaciones civiles que apoyan
esta campaña han lanzado un manifiesto que comparto con ustedes desde esta
páginas.