La historia de Cambio16 es el relato afín a toda la historia de estos 40 años de nuestro país. Las más de 2.000 portadas que cada semana han estado presentes en los quioscos, y que seguirán estando, son la radiografía y el ADN de todos los cambios y los acontecimientos que hemos vivido en primera persona desde hace ya cuatro décadas. Se dice que el tiempo lo borra todo. Pero en este caso, no es así; porque a través de Cambio16 y de su hemeroteca podemos trasladarnos a tiempos pasados, no muy lejanos, en los que el país luchaba para conquistar la libertad y la democracia. Cambio16, se ha convertido en nuestro álbum de familia, el de los recuerdos, con el cual hemos aprendido a convivir y a ser ciudadanos libres tras una larga noche que duró toda la dictadura.
El mérito de nuestra publicación, hoy cabecera
decana de las revistas de información general, es el haber nacido hace ahora
cuarenta años, cuando la dictadura daba sus últimos coletazos, con un régimen
en descomposición pero que mantenía intacto su aparato represor.
Era la época en la que se escribía entre
líneas y se decía lo que había que decir, sin poder decirlo claramente. Todo
este ejercicio de “funambulismo” periodístico iba a forjar y dar a luz a la
mejor generación de periodistas que haya tenido nunca este país.
La lista de profesionales que se han formado y
han pasado por Cambio16 a lo largo de todos estos años es demasiada larga y
citar a algunos sería dejar en el tintero a muchos más que con su aportación
han dado prestigio, credibilidad y renombre a este semanario.
Sin embargo, no se puede dejar pasar la figura
de Juan Tomás de Salas, el alma mater de todo el Grupo 16. Un hombre
comprometido y valiente que puso en marcha y dirigió no solamente Cambio16. A
Juan Tomás de Salas le debe mucho nuestra profesión y a pesar de su
desaparición, es triste y lamentable que haya caído en el olvido sin recibir
los homenajes que todavía se merece.
Cambio16 ha sido como un banderín de
independencia y rigor ecuánime en el tratamiento de la información. En sus
paginas se ha contado la tensión provocada por el asesinato de Carrero Blanco,
los últimos fusilamientos de la dictadura contra miembros de ETA y el FRAP, la
agonía y muerte de Franco.
También vivimos etapas apasionantes como la
llegada de la democracia con las primeras elecciones democráticas, los
referendos vasco y catalán que les otorgaba a estas nacionalidades históricas
un Estatuto de Autonomía, así como el fantoche pero preocupante golpe de Estado
de 1981, que mantuvo en vilo a todo un país.
En Cambio16 hemos sido los testigos
privilegiados del cambio político en España. Semanalmente y con un gran equipo
de profesionales hemos aportado nuestro granito de arena y contribuido a que
las libertades y la libertad de expresión se afiancen en España. Decía el
artista germano-francés Max Ernst que la libertad no puede ser concedida sino
conquistada. Esta conquista la hemos logrado entre todos y con mucho esfuerzo.
En este largo recorrido, tan intenso y apasionante a la vez, hemos pasado de
una dictadura a una democracia plena, del aislamiento internacional a una total
integración en las instituciones europeas y de un Estado centralista y
jacobino, a un Estado autonómico que ha cambiado el mapa de España.
Vivimos tiempos difíciles en los que algunos
cuestionan Europa y las propias autonomías. El pesimismo y la indignación, más
que justificada, no puede sin embargo, echar por la borda todos estos años de
sacrificio. La crisis que vivimos pasará tarde o temprano y nos permitirá
abordar nuevamente el futuro con otros ojos. En Cambio16 siempre hemos apostado
por una Europa más fuerte y más cohesionada, no solamente porque lo veamos de
esa manera sino porque no queda otra alternativa. Llegarán tiempos mejores con
nuevos dirigentes políticos que vuelvan a ilusionar a la ciudadanía. Líderes
que antepongan sus intereses nacionales al del conjunto de Europa. En política
existen ciclos que son ascendentes y descendentes. Eso mismo lo ha vivido la
Unión Europea desde su nacimiento. Estos ciclos también afectan a los países
que, cuando se avecina la tormenta, prefieren refugiarse y mirarse su propio
ombligo cuando la solución es generalmente de carácter global y nos concierne a
todos.
![[Img #2584]](upload/img/periodico/img_2584.jpg)
Tampoco podremos olvidar, y quedarán para
siempre grabadas en nuestra retina las imágenes, los asesinatos más horrendos
cometidos por ETA. Los crímenes sanguinarios y sin piedad provocados por la
banda armada han hecho que Cambio16 le dedique muchas portadas y cientos de
artículos para denunciar y repudiar la barbarie y sinrazón del terrorismo
vasco. A ETA nunca le ha gustado que les llamáramos asesinos y criminales
cuando otros les consideraban todavía patriotas o separatistas. Al principio de
los años 80 nos mandaron una carta de reprobación y amenazas a la redacción de
Cambio16, en Bilbao. Intentamos buscar una explicación y lo único que nos
dijeron es que estuviéramos atentos a las consecuencias si seguíamos empleando
el mismo lenguaje contra ellos. A
los pocos días otra carta, esta vez de La Triple A, un grupo de extrema
derecha, llegaba por correo diciendo: “Os vamos a matar y la delegación de
Cambio16 será volada o incendiada. ¡Muerte a la prensa canalla¡ ¡Hitler tenía
razón¡”. Estas dos amenazas, en pocos días, nos hicieron llegar a la conclusión
de que si los dos extremos nos tenían en su punto de mira era más que probable
que estuviésemos en el buen camino. Y así lo seguimos haciendo, aunque unos
años mas tarde ETA atentó directamente con un paquete bomba que a punto estuvo
de costarnos la vida.
Ahora que estamos a punto de tocar con la
punta de los dedos el final del terrorismo, que tanto ha marcado nuestras vidas
en todo el país, podemos decir que lo hemos conseguido y que a pesar del
sufrimiento y del dolor causado, por fin viviremos en paz y en libertad.
Hace unos días, un senador socialista vasco me
comentaba, a raíz de las últimas elecciones generales en el País Vasco y del
éxito electoral conseguido por Amaiur, que los votantes vascos habían sido
ingratos primando a los que han apoyado a ETA y castigando a los que más han
luchado contra el terrorismo. Triste realidad y la comprobación de todo el
camino que queda por recorrer, donde el relato y la memoria son imprescindibles
para poder avanzar.
Desde Cambio16 seguiremos con el compromiso
firme de denunciar todas las injusticias y para que se reconozca y se repare a
las víctimas del terror. Nunca aceptaremos el borrón y cuenta nueva, como
algunos pretenden, pero también miraremos al futuro para que la convivencia se
instaure en Euskadi y permita cicatrizar todas las heridas abiertas.